«Mi madre cada vez olvida más cosas.» «Mi padre ya no sabe qué día es.» «Repite lo mismo una y otra vez.»
Si estás notando cambios en la memoria, la orientación o el comportamiento de tu familiar, es normal que te preocupes. Y una de las primeras preguntas que nos hacen las familias es: ¿se puede hacer algo para frenar ese deterioro?
La respuesta es sí. No podemos curar enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, pero la evidencia científica es clara: la estimulación cognitiva regular, dirigida por profesionales y adaptada a cada persona, ayuda a mantener las capacidades el mayor tiempo posible y a ralentizar el avance del deterioro.
En Los Alisos Centro de Día, en Guadalix de la Sierra, la estimulación cognitiva no es un taller suelto que se hace de vez en cuando. Es una parte central de nuestro trabajo diario, diseñada y supervisada por nuestra psicóloga y nuestra terapeuta ocupacional.
¿Qué es la estimulación cognitiva y por qué funciona?
La estimulación cognitiva es un conjunto de actividades y ejercicios diseñados para activar y ejercitar las funciones mentales: la memoria, la atención, la orientación, el lenguaje, el razonamiento y las funciones ejecutivas (planificar, tomar decisiones, resolver problemas).
Funciona por un principio similar al del ejercicio físico: un músculo que no se usa, se atrofia. Un cerebro que no se estimula, se deteriora más rápido. La estimulación cognitiva no crea neuronas nuevas, pero sí fortalece las conexiones existentes y ayuda al cerebro a compensar las que se van perdiendo.
Los beneficios están demostrados tanto en personas con deterioro cognitivo leve o moderado (Alzheimer, demencia vascular, etc.) como en personas mayores sanas que quieren prevenir o retrasar la aparición de problemas de memoria. En ambos casos, la estimulación regular mejora el rendimiento cognitivo, el estado de ánimo y la autonomía en las actividades de la vida diaria.
Las funciones cognitivas que trabajamos cada día
En Los Alisos no hacemos «un taller de memoria» genérico. Trabajamos de forma estructurada cada una de las funciones cognitivas principales, adaptando la dificultad al nivel de cada persona:
Memoria
Es la función que más preocupa a las familias, y con razón. Trabajamos tanto la memoria a corto plazo (recordar qué has desayunado, quién ha venido hoy) como la memoria semántica (conocimientos generales, vocabulario) y la memoria episódica (recuerdos personales, eventos de la propia vida). Utilizamos ejercicios de recuerdo libre, reconocimiento, asociación de ideas y técnicas de reminiscencia, donde los recuerdos personales se convierten en herramienta terapéutica.
Orientación
Saber qué día es, en qué estación estamos, dónde nos encontramos. Para muchas personas con deterioro cognitivo, la desorientación temporal y espacial es uno de los primeros síntomas. Cada jornada en el centro comienza con una actividad de orientación a la realidad: fecha, lugar, noticias del día, tiempo atmosférico. Parece simple, pero es enormemente eficaz para anclar a la persona en el presente.
Atención y concentración
La capacidad de mantener la atención es la base de todas las demás funciones cognitivas. Si no puedes prestar atención, no puedes recordar. Utilizamos ejercicios de atención selectiva (encontrar diferencias, identificar elementos), atención sostenida (mantener el foco durante una tarea) y atención dividida (hacer dos cosas a la vez de forma controlada).
Lenguaje
La pérdida de vocabulario, la dificultad para encontrar la palabra adecuada o para seguir una conversación son señales de deterioro que afectan mucho a la calidad de vida y a la autoestima. Trabajamos la fluidez verbal, la denominación (nombrar objetos o imágenes), la comprensión lectora, la escritura y la expresión oral a través de debates, tertulias y lectura de noticias.
Funciones ejecutivas
«Nieves, que sé escribir, con una limpieza y una letra bonita»
Son las funciones más complejas del cerebro: planificar una acción, tomar decisiones, resolver un problema, inhibir respuestas inadecuadas. Se trabajan con ejercicios de secuenciación (ordenar los pasos de una receta, por ejemplo), categorización, resolución de problemas cotidianos y juegos de estrategia adaptados.
Praxias y habilidades visuoespaciales
La capacidad de coordinar movimientos con intención (abrocharse un botón, usar los cubiertos) y de percibir correctamente el espacio (distancias, formas, relaciones entre objetos). Nuestra terapeuta ocupacional trabaja estas funciones a través de actividades manuales, puzzles, construcción con piezas y ejercicios de coordinación óculo-manual que, además, son actividades que los usuarios disfrutan.
Cómo organizamos la estimulación cognitiva en el día a día
La estimulación cognitiva en Los Alisos no ocurre en un solo momento del día. Está integrada en toda la jornada:
Orientación a la realidad al empezar el día. Cada mañana repasamos la fecha, el lugar, las noticias, el tiempo. Es el primer ejercicio cognitivo del día y ayuda a situar a cada persona.
Talleres específicos por funciones. A lo largo de la semana, se programan talleres centrados en memoria, lenguaje, atención, praxias, etc. La psicóloga y la terapeuta ocupacional los diseñan y adaptan al perfil de cada grupo.
Grupos por nivel cognitivo. No todos los usuarios tienen el mismo grado de deterioro. Por eso trabajamos en grupos pequeños organizados por nivel, para que los ejercicios supongan un reto alcanzable para cada persona. Un ejercicio demasiado fácil aburre; uno demasiado difícil frustra.
Actividades transversales con componente cognitivo. Las actividades de ocio (tertulias, juegos de mesa, manualidades, celebraciones) también tienen intención terapéutica. Una partida de cartas trabaja la atención, la memoria de trabajo y las funciones ejecutivas. Una conversación grupal sobre las noticias del día trabaja el lenguaje, la orientación y el juicio crítico.
Seguimiento y valoración periódica. La psicóloga realiza valoraciones cognitivas periódicas para medir la evolución de cada usuario y ajustar el plan de estimulación. Estos resultados se comparten con la familia para que sepáis cómo evoluciona vuestro familiar.
¿Quién dirige la estimulación cognitiva en Los Alisos?
La estimulación cognitiva está diseñada y supervisada por dos profesionales que trabajan de forma coordinada:
Nuestra psicóloga, que diseña los programas de intervención, realiza las valoraciones cognitivas, adapta los ejercicios al perfil de cada persona y hace seguimiento de la evolución.
Nuestra terapeuta ocupacional, que trabaja las funciones cognitivas aplicadas a la vida diaria: praxias, coordinación, habilidades para mantener la autonomía en actividades cotidianas como vestirse, comer o moverse por el espacio.
Además, el equipo de auxiliares participa activamente en la estimulación informal: las conversaciones durante las comidas, el acompañamiento durante las actividades y la observación diaria de cada usuario aportan información valiosa que alimenta el trabajo del equipo técnico.
¿La estimulación cognitiva es solo para personas con Alzheimer?
No. Es una de las ideas equivocadas más comunes. La estimulación cognitiva beneficia a tres grupos de personas:
Personas con deterioro cognitivo diagnosticado (Alzheimer, demencia vascular, deterioro cognitivo leve): la estimulación ayuda a mantener las capacidades existentes y a ralentizar el avance.
Personas mayores sanas que quieren prevenir: la ciencia muestra que mantener el cerebro activo reduce el riesgo de deterioro cognitivo. Es como ir al gimnasio, pero para la mente.
Personas en recuperación tras un ictus u otro daño neurológico: la estimulación cognitiva forma parte de la rehabilitación integral junto con la fisioterapia.
En Los Alisos, al tener 40 plazas y trabajar en grupos reducidos por nivel, podemos atender a personas con perfiles muy distintos sin que unos condicionen a otros.
¿Quieres que valoremos a tu familiar?
Si estás notando cambios en la memoria, la orientación o el comportamiento de tu padre o tu madre y quieres saber qué se puede hacer, llámanos. Podemos orientarte sobre si un programa de estimulación cognitiva en centro de día puede ayudar en vuestro caso, y organizar un día de prueba gratuito para que tu familiar vea en primera persona cómo trabajamos.
Llámanos: 91 847 10 64 / 623 95 65 63
centrodedia.guadalixdelasierra@gmail.com
Calle Egido, 17 — Guadalix de la Sierra, Madrid
